Por Indira López Karell/ Radio Cadena Agramonte.
La búsqueda de un mayor compromiso global con la equidad de género y el empoderamiento de las féminas, constituyó tema de debate reciente en Naciones Unidas.
Ese escenario devino oportuno espacio para evaluar cuánto ha avanzado la humanidad en materia de igualdad de género e inclusión, en sintonía con las metas trazadas dos décadas atrás en la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing.
Aunque en el encuentro se reconocieron ciertos progresos, a tono con los objetivos propuestos por la comunidad internacional en la capital china, nadie ignora que los sueños de igualdad representan aspiraciones prácticamente inalcanzables para muchas féminas en el mundo.
A 20 años de la Declaración de Beijing, el combate a la violencia y la pobreza, el acceso a la educación y la salud, la participación política, económica y social y otras de las prioridades identificadas en esa plataforma, continúan siendo quimeras para algunas mujeres.
Como parte de la jornada, la nación cubana compartió sus experiencias para promover el empoderamiento de las féminas desde el triunfo revolucionario del 1ro. de enero de 1959 e incitó a multiplicarlas .
Siguiendo esa dirección, se ratificó que hoy las mujeres cubanas son cabeza de familia en casi la mitad de los hogares, poseen una elevada representatividad en cargos políticos y gubernamentales y en diferentes esferas de la sociedad, y son alrededor del 70% de los profesionales y técnicos en el país.
El reclamo de hacer realidad la campaña 50-50 para el 2030, dirigida a lograr ese año la plena equidad de género, advirtió muchos desafíos para las asistentes a la cita.
Hasta entonces, queda mucho camino por recorrer y múltiples brechas por superar. Es hora de eliminar toda forma de discriminación o violencia hacia la mujer, de romper de una vez con estereotipos tradicionales y reconceptualizar el rol de las féminas en la familia y la sociedad.
Solo si luchamos contra los vestigios de exclusión que aún subsisten y tenemos una mirada multicolor y transgresora, lograremos que en 2030 también podamos ver el mundo en femenino. (Foto: Archivo)
