1878 – Máximo Gómez en Montego-Bay

Hace horas que Máximo Gómez, a bordo del «Vigía», ha perdido a Cuba de su vista y piensa que quizás será mientras viva, por eso escribe en su diario: «Adiós, Cuba, cuenta siempre conmigo mientras respire -tú guardas las cenizas de mi madre y de mis hijos- y siempre te amaré y te serviré». Gómez ha rechazado ofertas de dinero y destinos de importancia de Arsenio Martínez Campos, y se ha negado a ayudar a los cubanos esta vez en una paz que, al igual que Maceo, no considera digna. Después de una noche terrible, de mar picada y en una embarcación no muy a propósito para la travesía, anclan en Montego-Bay, Jamaica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *