La Habana, 16ago.- El Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) está integrado por 230 zonas y de ellas 156 han sido declaradas por el Consejo de Ministros de significación nacional, lo cual conforma lo que la ley define como Patrimonio Natural de la Nación.
Ocupan tres millones 353 mil 136.05 hectáreas, que representan el 82.5 por ciento del total, de acuerdo con el más reciente inventario de la citada institución, al que tuvo acceso la Agencia Cubana de Noticias
Señaló en su informe que las categorías de manejo revelan la diversidad de enfoques protectores: 14 Parques Nacionales, 34 Reservas Ecológicas, 92 Refugios de Vida Silvestre, 39 Elementos Naturales Destacados, 28 Paisajes Naturales Protegidos, 4 Reservas Naturales y 19 Áreas Protegidas de Recursos Manejados.
Destacó el hecho de que tal clasificación responde a la heterogeneidad de ecosistemas y necesidades de conservación que presenta el archipiélago cubano.
Mencionó el caso del componente marino, con 87 Áreas Marinas Protegidas que suman un millón 566 mil 520.49 hectáreas (38.5 por ciento del conjunto), que posiciona a Cuba como referente en la conservación de ecosistemas costeros en el Caribe.
Los números, añadió, revelan una realidad contundente: el SNAP abarca el 6.9 por ciento del territorio nacional incluyendo la Zona Económica Exclusiva, con un 18.2 por ciento en superficie terrestre y un 4.3 por ciento marino.
Subrayó que la administración de las oficializadas recae en múltiples actores, lo que refleja un modelo de gobernanza descentralizada.
Las empresas del Grupo Empresarial Flora y Fauna gestionan el 63.5 por ciento, mientras que las unidades presupuestadas de tratamiento especial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente administran el 11.5 por ciento.
Les siguen los Gobiernos Provinciales (9.6 por ciento), Juntas de Administración (5.8 por ciento), Administraciones Coordinadas (3.2 por ciento), y entidades como Gaviota S.A., Cubanacán S.A. y la Fundación Antonio Núñez Jiménez, entre otras.
Su valor trasciende las fronteras nacionales, pues dos sitios ostentan la distinción de Patrimonio Mundial Natural UNESCO: los Parques Nacionales Alejandro de Humboldt y Desembarco del Granma.
Además, seis reservas de la biosfera, cuatro sitios SPAW (siglas de flora y fauna especialmente protegida que forma parte de un protocolo del convenio de Cartagena), sitios Ramsar (ciudad de Irán donde se firmó su convenio) distribuidos estratégicamente y 28 Áreas Importantes para la Conservación de las Aves, que constituyen un mosaico de reconocimientos que consolidan a Cuba como un actor relevante en los acuerdos internacionales de conservación. (Texto y Foto: ACN)
