El Papa Juan Pablo II ha constituido una personalidad de alcance mundial. En sus más de 26 años de Pontificado fue un luchador incansable a favor de la paz, se distinguió por su actividad a favor de la solución de muchos males sociales que afectan a la Humanidad, criticó el neoliberalismo y estuvo contra la guerra. Su Santidad realizó una histórica visita pastoral a Cuba del 21 al 25 de enero de 1998, en la que fue recibido por nuestro pueblo y Gobierno con respeto y simpatía, y condenó «las medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del país, injustas y éticamente inaceptables», pronunciamiento reiterado en diversas ocasiones.
