1931 – Fritz Lang estrena en Alemania M, el vampiro

Cuando Lang decidió realizar esta famosa película, que analiza profundamente el caso de un criminal patológico, el país estaba conmovido por una serie de trágicos crímenes reales. El más conocido fue el caso de Peter Kurten, un asesino de niños que aterrorizó a la ciudad de Dusseldorf. Peter Lorre fue el actor que encarnó magistralmente al personaje, un enfermo compulsivo atormentado por sus propios actos. En la película, un mendigo ciego identifica al criminal y lo marca en la espalda con una «M» de «Murder», es decir «asesino». La ciudad en que se desarrolla la acción parece ser Berlín y la policía se muestra desorientada por la falta de pistas y motivo. Las investigaciones conducen hacia el paciente de un manicomio, pero finalmente son los representantes del hampa los que logran detener al asesino y lo someten a un juicio en los sótanos de una fábrica abandonada.

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