Desde el triunfo de la Revolución Cubana el primero de enero de 1959, Rafael Leónidas Trujillo, tirano de la República Dominicana e instrumento servil del imperialismo, prohijó una conspiración de elementos reaccionarios cubanos de origen terrateniente burgués, que a la postre terminaría en el más rotundo fracaso. En este día de 1959, al comparecer en el programa televisivo Ante la Prensa, Fidel rechaza las maniobras del gobierno de Estados Unidos y del sátrapa dominicano, tendientes a lograr la intervención de la OEA en Cuba.
