El 24 de julio de 1959, el estadio del Cerro (hoy Latinoamericano) fue escenario de un singular encuentro de béisbol, destinado a recaudar fondos para la Reforma Agraria. Los equipos contendientes: Policía Militar y Barbudos, el cual tiene entre sus bateadores el Comandante en Jefe Fidel Castro. Cuando alguien pregunta al Comandante Camilo Cienfuegos si será el lanzador frente al líder de la Revolución, su respuesta fue rápida: «Yo no voy contra Fidel ni en un juego de pelota». En definitiva, Camilo participó como receptor de los Barbudos.
