Dolores María Ximeno y Cruz pertenecía a una acaudalada familia matancera. De fina sensibilidad, cultivaba el círculo de amistades; en las tertulias literarias que se daban en su casa, solían asistir entre otros, Nicolás Heredia y Vidal Morales y Morales. Contrajo matrimonio con el erudito y bibliógrafo José Augusto Escoto, en cuya revista histórica, crítica y bibliográfica de la literatura cubana, apareció publicada su carta a “María” donde se refiere a las causas de la locura de José Jacinto Milanés. Dolores Ximeno, igualmente colaboró en “El Fígaro”, “Archivos del Folklore Cubano” y en la revista “Bimestre Cubana”, donde publicó “Memorias de Lola María” prologada por Don Fernando Ortiz.
