El Canal Vía Cuba fue un proyecto de intereses extranjeros y aceptado por el gobierno de la dictadura de Batista mediante el Decreto Ley 1618. Según el proyecto, el Canal Vía Cuba tendría una longitud de 80 kilómetros desde Cárdenas hasta la Bahía de Cochinos. Para la construcción se otorgaban derechos de expropiación forzosa de tierras y el desalojo de la población adyacente en los 300 metros a cada lado del canal. Por si fuera poco, la concesión dejaba libres de gravámenes a los inversionistas por 99 años. La repulsa popular fue inmediata y explosiva, y como es obvio, el canal no llegó a concluirse.
