Entre el 20 y el 23 de agosto de 1898, el Generalísimo Máximo Gómez anota en su diario, a propósito del reciente cese de hostilidades en la guerra hispano-cubana-americana: «…se ha firmado la paz, es cierto, pero también lo es que fue una lástima que los hombres del norte, largo tiempo indiferentes contemplaran el asesinato de un pueblo, noble, heroico y rico.»Por fin Cuba es libre y toca a la historia juzgarnos a todos», escribe también en su diario el ilustre dominicano.
