Al tener noticias de un desembarco expedicionario por la desembocadura del río Arimao, en Cienfuegos, el Generalísimo dispuso que el General Francisco Carrillo marchara en su búsqueda. En esta fecha el ayudante del General Carrillo le confirmó el arribo de dicha expedición, que resultó ser dirigida por el General Emilio Núñez, a bordo del vapor Sommer Smith, e integrada por 21 expedicionarios y un abundante y valioso cargamento, entre otras cosas.
