En la noche del 3 de octubre de 1961, los jóvenes Delfín Sen Cedré, Ignacio Rivero y Manuel Brito Martín, integrantes de las Brigadas Obreras de Alfabetización Patria o Muerte, se encontraban en su campamento de la finca La Luisa, barrio de Paso Cavado, en Novo, intrincado lugar de Quemado de Güines, en la antigua provincia de Las Villas, en espera de los restantes compañeros que no habían regresado de impartir las lecciones del día a sus respectivos alumnos. De pronto, un grupo de hombres armados con revólveres irrumpió en el lugar, los encañonaron y uno de ellos preguntó: «¿Quién es el chino comunista?». De inmediato, Delfín contestó: «Yo soy el chino que ustedes buscan». Y los bandidos les gritaron:»Comunistas, comunistas es lo que ustedes son! Levanten las manos!» A Delfín lo condujeron rumbo al río y avanzados unos 30 metros, en una mata de aguacate, lo ahorcaron. Su único delito era haberse identificado plenamente con el proceso de transformaciones económicas, políticas y sociales que llevaba a cabo la Revolución desde el primero de enero de 1959, entre las cuales figuraba la Campaña Nacional de Alfabetización, la cual haría posible que en 1961 todos los cubanos analfabetos aprendieran a leer y escribir. Había nacido el 26 de noviembre de 1935, en el seno de una familia humilde por lo que se vio obligado a trabajar desde la más temprana edad.
