El 5 de octubre son rescatados y llegan a Cuba los pescadores cubanos tripulantes de los barcos Cayo Largo 17 y Cayo Largo 34, atacados y abandonados en el mar por contrarrevolucionarios radicados en Estados Unidos. Roberto Torna Mirabal, uno de los pescadores, fue asesinado. Helicópteros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) recogieron a los cinco tripulantes del Cayo Largo 17 en el cayo Caimán Grande hasta donde habían llegado luego de 36 horas de angustioso y desesperado remar. La tripulación del Cayo Largo 34 fue rescatada por el carguero chipriota «Papalios».
