A sus innatas cualidades como combatiente, Camilo unía una gran sensibilidad y visión de futuro. En esta fecha escribió a su hermano Osmany desde el escenario de la guerra: «Más tarde voy a necesitarte, habrá mucho trabajo, tendremos la oportunidad de hacer grandes cosas, no la de tirar tiros; eso lo hace cualquiera, aunque es indispensable. Tenemos que hacer las mismas cosas que se han hecho en la Sierra y otras más; podrás ver realizados en una pequeñísima porción de tierra cubana tus viejos sueños de libertad aparejados con las otras libertades que nunca hemos tenido… La vida nada importa, si yo caigo otro tomará el mando de la tropa y ésta seguirá adelante».
