En esta fecha, Martí y Fermín Valdés Domínguez se encontraban en Zaragoza, el pueblo de Aragón, donde la palabra «insurrecto» no les creaba dificultades. En aquel ambiente de provincia Martí desató una actividad increíble y puso a prueba su talento poderoso y brillante. En febrero terminó su drama pasional- filosófico «Adúltera». En junio aprobó el bachillerato, luego de vencer en menos de seis meses todas las asignaturas. Días después se graduó de licenciado en Derecho Civil y Canónico. Pasados cuatro meses devino licenciado en Filosofía y Letras con las más altas calificaciones.
