Julio Antonio Mella es detenido por la policía del régimen de Gerardo Machado y enviado a la cárcel junto a con otros miembros del Partido Comunista y dirigentes obreros, bajo la acusación de haber cometido actos terroristas. Se abre la causa 1439 por infracción de la ley de explosivos. Son trasladados a la cárcel de La Habana.
