Bajo la autoridad conferida por la Ley Azucarera de l948, tal como fuera enmendada, el Presidente estadounidense John F. Kennedy emitió la Proclama Presidencial 3440 (26 FR 11714), y determinó en interés nacional establecer la suspensión de la cuota azucarera cubana en el mercado norteamericano hasta el 30 de junio de 1962.
