Camagüey, 22 abr. – Tras cinco años de transición el proyecto Manejo integrado de la fertilización para el incremento de los rendimientos como contribución a la sostenibilidad alimentaria en cuatro variedades del cultivo de arroz ha demostrado resultados alentadores en cuatro municipios de la provincia.
Ejecutado por el Ingeniero Agrónomo Pedro López Labarta, especialista en Extensión Agraria y en Nutrición de los Cultivos de la Unidad Científico Tecnológica de Base Suelos Camagüey, la iniciativa se despliega en Minas, Sierra de Cubitas, Florida y Vertientes, abarcando un amplio espectro de condiciones edafoclimáticas.
El estudio se centra en cuatro variedades de arroz: Reforma, IA Cuba 31, Selección 1 y Prosequisa 4, todas ellas de alto consumo popular. López Labarta explicó que varios agricultores ya han validado el esquema de suministro de elementos bioactivo propuesto, el cual privilegia el uso de productos de procedencia local.
Entre estos destacan los organominerales líquidos Fertomil y un Potenciador para la Floración, diseñados específicamente para el cultivo del arroz, lo que reduce la dependencia de insumos importados y fomenta la economía circular.
El especialista puntualizó que el Fertomil es un biofertilizante orgánico cubano producido en Camagüey que transforma desechos porcinos y vacunos en nutrientes para cultivos. Este producto de ciclo cerrado, impulsado por el proyecto Biomas Cuba, incrementa rendimientos, reduce la dependencia de químicos.

Uno de los mayores desafíos en la provincia es la naturaleza de sus suelos. Según destacó el especialista, el 65 % de las tierras camagüeyanas están asentadas sobre una base arenosa, lo que les confiere una baja nutrición natural. Sin embargo, la ejecución del nuevo esquema de abono ha posibilitado un incremento de la fertilidad tanto en suelos ligeros (arenosos) como en suelos pesados (arcillosos), adaptándose a las particularidades de cada municipio y mejorando gradualmente la capacidad productiva del terreno.
Los resultados cuantitativos son igualmente significativos. En comparación con la línea base anterior al proyecto, se ha logrado un incremento de dos toneladas de arroz por hectárea, un avance sustancial para la seguridad alimentaria local. López Labarta subrayó que este aumento no solo responde a criterios de rendimiento, sino que se alcanza mediante prácticas agroecológicas que incluyen la fertilización basal con productos amigables con el entorno.

Desde el punto de vista ambiental, el proyecto contribuye a disminuir las cargas tóxicas en el medio ambiente, al sustituir fertilizantes químicos agresivos por alternativas orgánicas y organominerales. Con esta experiencia, Camagüey se perfila como un referente en la transición hacia una agricultura más sostenible, demostrando que es posible elevar los rendimientos sin comprometer la salud de los ecosistemas ni la viabilidad a largo plazo de los suelos dedicados al cultivo del arroz. (Texto: Maykel Torres La Rosa/Radio Cadena Agramonte) (Fotos: Internet)
