Camagüey, 27 abr.- La pequeña Ainoha a sus escasos cuatro años reconoce a la patria en su círculo infantil Moticas de algodón, en la seño, el barrio, amigos, y como tal la abraza y la quiere.
Ella es una de las motivaciones de su madre Aliuska Xiques León, trabajadora de la División Territorial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) en Camagüey, para rubricar su firma como parte del movimiento popular Mi firma por la Patria.

Piensa en su pequeña, en sus palabras cuando asegura que todo a su alrededor es su lugar seguro, porque al decir de la también secretaria del Buró Extraterritorial de la entidad, son muchas las razones para conmemorar y defender lo que también, en este caimán barbudo, entendemos como identidad.
“Somos, añadió, un país que disfruta de la paz, la tranquilidad, la protección a los niños, la educación y las oportunidades, por eso vive orgullosa de ser cubana y disfrutar la sonrisa de su hija”.

A ella se sumaron los trabajadores de la División, especialmente los jóvenes, entre ellos Marcos Reyes Castañeda, quien habla del símbolo de un país con derechos a la educación, al deporte y a la medicina, y como desde la escena virtual quiere llevar al olvido histórico y al desapego de los valores forjados por la Revolución.
Aliuxka, especialista en Telemática con 12 años ininterrumpidos en la Etecsa, aseguró que cada intento de la administración del gobierno de los Estados Unidos por desestabilizar la nación encontrará la resolución de un pueblo fiel a su tradición de lucha, cumplidor de su deber, consciente de sus derechos, respetuoso de la ley y de la justicia, que son razones que se afincan en nuestra historia. (Texto y fotos: Gladys Dailyn Morera Cordero/Radio Cadena Agramonte)

