La Habana, 8 ago.- Daily Cooper y Anisleidis Ochoa lograron este viernes sus segundas medallas de oro en el estadio Félix Sánchez, sede del atletismo de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Sin oposición, pero con el propósito de romper el récord para estas citas, Cooper paseó la distancia en los 800 metros, parando el reloj justamente en la misma marca de hace 40 años, aquí mismo, pero en la ciudad de Santiago de los Caballeros.
«Quería implantar el récord, sin embargo, estoy muy feliz porque lo igualé. Ese 1:59.00 minutos es la recompensa al esfuerzo que hemos hecho», dijo Cooper.
Agregó que esperaba una mayor oposición, lo cual le hubiera dado mayores posibilidades de hacer un mejor tiempo.
«Para mí es un gran honor y una satisfacción inmensa compartir la marca de los Juegos con Ana Fidelia Quirós, quien siempre me aconseja. Solo tenerla cerca es inspiración pura, yo le estoy muy agradecida», expresó emocionada la camagüeyana.
«En lo que queda de temporada espero hacer los puntos necesarios para competir en Ultimate Mundial, que es la competición de más envergadura del año», destacó.
Anisleidis es como una especie de reina del atletismo. Ejerció su soberanía en las pruebas de 5000 y 3000 metros con obstáculos, la cual ganó ayer categóricamente, sin creer en la tradición mexicana en el fondo; y se dio el lujo de correr, junto a Cooper los 1500 metros, para entrar en calidad de subcampeona a la historias las lides centrocaribeñas.
Ella no tenía la suficiente experiencia en los 3000 con obstáculos, pero desde que arrancó se puso al frente de todas las competidoras, y a la mitad de la prueba decidió irse en solitario, a fin de que jamás las mexicanas pudieran soñar con lo más alto del podio.
Su tiempo de 9:50.88 minutos, comparado con el 10:06.08 de la mexicana Sabrina Salcedo, da la real dimensión de la ventaja de la cubana sobre su más cercana perseguidora.
“Apenas estoy empezando a correr esta distancia, que es apasionante por la demanda de los obstáculos, pero a la que me he adaptado muy bien. Irme con dos títulos y un segundo lugar es algo impresionante”, dijo con la voz tomada.
Como siempre, agradeció a su entrenador y a su mamá, las dos personas que la han motivado, primero a su regreso y luego a no cejar ante cada empeño competitivo.
Le preguntamos que cómo se viven estos momentos de gloria, tras la salida del equipo nacional porque se creía que el fondo no tenía futuro en Cuba. “Es realmente muy reconfortante, porque regresé a instancia de mi entrenador, pero como te dije antes, sobre todo por mi madre, quien me insistía en que probara nuevamente; creo que los jóvenes que se inician en estas agotadoras pruebas pueden mirar en mi la lección, o el ejemplo de los entrenadores y de las familias detrás de una medalla, cualquiera sea el color”.
Lo de Anisleidis parece un cuento de ciencia ficción, mas no hay nada más real que el trazo que está dejando en pos de regresar a Cuba con sus tres lauros. “Apenas estoy comenzando a correr los 3000, pero me siento fuerte y con disposición; así lo hice y logré mi segundo vez en lo más alto del podio”.
En la propia jornada de este viernes, la comitiva atlética de la Mayor de las Antillas logró otras tres coronas tributadas por Silinda Morales, en el disco; Aslin Quiala, en el salto con pértiga, y Lázaro Martínez en el triple salto.
A la Morales, bronce en el Mundial de Tokio del pasado año, le bastó con poco más de 62 metros, pues las rivales no pasaron de 58. “Si estábamos bien preparadas, pero si nos encontramos un ambiente de poca presión es complejo que salga un buen disparo”, compartió con los periodistas.
También de Cuba, Melani Matheus no pudo llegar a los 60 metros, pero el 58 conseguido le alcanzó el metal bronceado.
Lázaro Martínez cometió dos foul abriendo la competencia entre los triplistas, lo cual le hizo que viniera a marcar en el tercer intento, sin arriesgar. Esa entrada a la arena le deparó 16,51 metros, que en esos momentos lo ponía segundo, detrás de los 16,65 de su compatriota Andy Hechavarría, quien iba dominando la prueba. En el cuarto, Martínez clavó los pinchos en 16,76, definiendo el 1-2.
También presea áurea y de plata alcanzaron Aslín Quiala y Karelia James, ambas ubicadas en los sitios uno y dos del salto con garrocha, respectivamente. Quiala logró 4,20 metros y James 4,10.
Una victoria con la que se contaba era la de Dacsy Brison, en la competencia de salto alto. Sin embargo, ella falló en 1,81, y aunque pasó 1,91 en el primer intento se quedó a deber en 1,93, lo que sí coronó a la anfitriona Marysel Senyu. (Texto y foto: JIT)
