Camagüey, 8 oct.- Cada 8 de octubre, Camagüey revive una de las páginas más audaces de la historia de Cuba, el rescate del brigadier Julio Sanguily por el Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz.
En 1871, con apenas 35 jinetes, el insigne patriota se lanzó contra una tropa española muy superior que conducía prisionero al segundo jefe del Ejército Libertador. La acción, ejecutada con rapidez y arrojo, quedó resumida en una frase atribuida al propio Agramonte «Mis soldados no pelearon como hombres, lucharon como fieras».
El combate tuvo lugar en los potreros de Consuegra y culminó con la liberación de Sanguily, la muerte de 11 soldados españoles y la captura de otros cinco. Más allá de su resultado militar, la hazaña demostró que la audacia, la disciplina y la fidelidad a la causa independentista podían imponerse a la superioridad numérica del enemigo. Para los combatientes, además, significó la confirmación de que ningún compañero debía ser abandonado en medio de la lucha.
El episodio formó parte de la trayectoria de Agramonte, quien dirigió numerosas acciones durante la Guerra de los Diez Años. Sin embargo, el rescate quedó como una de las expresiones más altas del valor mambí y del espíritu combativo de los camagüeyanos.
Su dimensión épica inspiró también la poesía de Rubén Martínez Villena, «Ordenando una carga de locura / marchó con sus leones al rescate/ ¡y se llevó al cautivo en la montura!».
A más de un siglo de aquellos acontecimientos, la fecha convoca a reflexionar sobre la vigencia de ese legado. La sociedad contemporánea no enfrenta los mismos escenarios bélicos, pero exige idéntica firmeza para superar dificultades, defender las conquistas y avanzar hacia un futuro más justo.
En la provincia, esa herencia se expresa mediante el trabajo, el estudio, la solidaridad y la unidad, valores que comprometen especialmente a las nuevas generaciones.
El rescate de Sanguily trasciende el calendario y se mantiene como una referencia ética para Cuba. La lealtad a los principios, la disposición al sacrificio y la confianza en la acción colectiva forman parte de una enseñanza que permanece viva.
Cada 8 de octubre, Camagüey honra a Agramonte y a sus jinetes al reafirmar que la grandeza de un pueblo no depende de la ausencia de obstáculos, sino de la entereza con que los enfrenta. (Maykel Torres La Rosa/Radio Cadena Agramonte) (Foto: Tomada de Internet)
