La Habana, 21 abr.- Como parte de la campaña Arte Fiel, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), la Sala Villena de esa institución capitalina, acogió hoy el panel Fidel y la enseñanza artística.
La cita propició un espacio de reflexión sobre el legado del líder histórico de la Revolución cubana en la formación cultural del país, contado desde las experiencias de la doctora Isabel Monal, el crítico de arte Helmo Hernández y el músico José Loyola.
El encuentro formó parte de los festejos por los 65 años de la Uneac y el centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro; contó con la presencia del ministro de Cultura Alpidio Alonso, la presidenta de la Uneac, Marta Bonet, y otros directivos e instituciones.
Moderado por el periodista y vicepresidente de la Uneac, Yuris Nórido, el panel evocó los orígenes del sistema nacional de escuelas de arte.
Hernández subrayó que “tenemos enseñanza artística porque tenemos Revolución”, y cómo Fidel Castro defendió desde el inicio la creación de un sistema cultural profesional y al alcance de todo el pueblo.
Los panelistas coincidieron en que Fidel otorgó siempre una importancia capital a la formación cultural, defendiendo recursos y presupuestos para levantar las escuelas de arte.
Monal, gestora del primer movimiento de instructores de arte, relató cómo el Teatro Nacional de Cuba, fundado en 1959, se convirtió en templo fundacional de la cultura revolucionaria, impulsando el movimiento de artistas aficionados y los primeros cursos de Instructores de Arte.
Loyola destacó la visión de Fidel de masificar la cultura y de integrar las artes en un sistema único, que dio lugar a la Escuela Nacional de Arte (ENA) y posteriormente al Instituto Superior de Arte (ISA), hoy Universidad de las Artes.
Además, confirmó que en 1962 se consolidaron las cinco especialidades iniciales, música, artes plásticas, arte dramático, danza moderna y ballet, y que la ENA aportó un concepto único en el mundo: la integralidad de las artes como modelo universitario, antecedente directo del ISA.
Por su parte, Helmo Hernández afirmó de manera contundente que el Comandante en Jefe prestaba especial atención al sector educativo, pues sabía que “las universidades son el laboratorio de ideas más importantes de un país”.
El panel estuvo acompañado por presentaciones artísticas de un Dúo de guitarras del Conservatorio Amadeo Roldán, dos estudiantes de la Escuela Elemental de Danza Alejo Carpentier y el coro de sexto grado de la Escuela Paulita Concepción, quienes interpretaron las piezas emblemáticas Rabo de Nube, de Silvio Rodríguez y La Muralla, de Nicolás Guillén, musicalizada por Ana Belén. (Fuente: Prensa Latina)
