La Habana, 3 jul.- La música como el mejor antídoto hoy contra las bombas genocidas que lanza el imperio estadounidense por el mundo, presidió un concierto de jazz cubano en La Habana.
La velada en la Plaza de San Francisco de Asís en La Habana Vieja, Patrimonio de la Humanidad, sirvió de escenario para el Gran concierto de jóvenes talentos y leyendas del jazz cubano, César López e invitados.
El jazz tiene un vínculo muy fuerte de relaciones entre músicos estadounidenses y cubanos, y aquí estamos para seguir la tradición, afirmó a Prensa Latina el destacado saxofonista, arreglista y compositor.
Además, este es un problema de amor entrañable de pueblos que entrelazan sus culturas con otros y contra eso nadie puede, añadió.
Nancy Morejón, en la antesala del encuentro que funcionó como una sesión de jazz, expresó que en Estados Unidos y en Cuba los músicos dialogan sin cruzar palabras, de un modo fluido y natural.
Es entonces, dijo, cuando el amor cruza las fronteras y desbroza los prejuicios y favorece el diálogo.
Pero si, por el contrario, suenan las trompetas de Jericó desde el Norte imperial; en Cuba el bramido de la hostilidad nos llega como una clarinada de combate, afirmó el Premio Nacional de Literatura.
Morejón recordó que corren tiempos difíciles para Cuba y su pueblo, que sufre cada día las políticas bárbaras del gobierno imperial de Estados Unidos que intenta ahogarnos como nunca y arrecia un bloqueo criminal.
En su alocución pidió desde esta plaza sitiada, a los artistas e intelectuales estadounidenses, a los amigos y amigas entrañables, a los hombres y mujeres de buena voluntad que viven allí, que alcen sus voces desde la creación y expresan su condena enérgica ante un genocidio que ya dura casi 70 años, subrayó.
La poetisa señaló la fuerza de la música, al tiempo que tomó de Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí, la Carta de una madre cubana a una madre norteamericana, versos de amor por Cuba de gran vigencia en tiempos donde crece la amenaza de una agresión militar a la tierra que nos vio nacer.
El concierto, con excelentes improvisaciones en lo que también se conoce como jam session, participaron jóvenes y consagrados que ofrecieron un buen espectáculo de verano.
Actuaron Andy Quincoces y Angelito Toirac, los hermanos Abreu y Ramírez, Roberto Álvarez, Robertico García y Emilio Morales, entre otros, así como el gran Boby Carcacės, junto al propio César López.
Los músicos respondieron a la convocatoria de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana y el Instituto Cubano de la Música. (PL) (Foto: Tomada de Internet)
