La Habana, 17 ago.- El Comandante en Jefe Fidel Castro no solo fundó instituciones, sino una forma de pensar la ciencia al servicio del pueblo, sentenciaron académicos cubanos en una frase que resumió el panel Fidel y la Ciencia, un espacio que convocó a máximos exponentes del pensamiento y la gestión científica en Cuba.
Esta impronta visionaria del máximo líder de la Revolución cubana devino eje central del encuentro que sesionó recientemente en el Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro, en una de las múltiples acciones del programa por el centenario de su natalicio.
Según declaraciones de especialistas del Instituto de Filosofía a la Agencia Cubana de Noticias, el pensamiento de Fidel no pertenece al pasado, sino que constituye una hoja de ruta vigente para enfrentar los retos del futuro.
La ciencia cubana, soberana, ética y profundamente humana, continúa siendo una de las obras más perdurables del líder histórico de la Revolución, especificaron, citando a expertos nacionales.
Con la presencia de altas personalidades del gobierno y el sector científico, como el Doctor en Ciencias Biológicas y vice primer ministro de la República Eduardo Martínez Díaz, el evento centró la atención en el análisis testimonial para adentrarse en la vigencia de un modelo de desarrollo donde la ciencia, la tecnología y la innovación se erigen como ejes de la soberanía nacional.
El núcleo del debate estuvo a cargo de tres insignes académicos eméritos de la Academia de Ciencias de Cuba (ACC), quienes desglosaron la multidimensionalidad del pensamiento fidelista, entre ellos la doctora Olga Fernández Ríos, vicepresidenta de la ACC.
Estuvieron presentes, además, Agustín Lage Dávila, médico, inmunólogo y Doctor Honoris Causa por la Universidad de La Habana, y Ramón Pichs Madruga, economista, director del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial y copresidente del Grupo de Trabajo III del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (2008-2015), que aportó la mirada de Fidel hacia los desafíos globales.
Su intervención vinculó la sostenibilidad, la economía del conocimiento y la urgencia de la acción climática, áreas donde el Comandante en Jefe marcó una ruta de vanguardia.
Durante el intercambio, se evidenció que el legado de Fidel no se circunscribe al fomento de las ciencias biológicas o médicas, sino que abarca las sociales, económicas, pedagógicas, políticas, militares y ambientales.
Los panelistas coincidieron en que su genialidad residió en articular el pensamiento estratégico con la acción institucional, creando un ecosistema científico que hoy es referente para el Sur Global. (Texto y foto: ACN)
