Camagüey, 21 ago – Con una efectividad que enorgullece a la provincia, los siete estudiantes camagüeyanos que representaron al territorio en el ciclo olímpico de Centroamérica y el Caribe 2026 regresaron con un brillante botín de seis preseas, reafirmando la calidad de la enseñanza académica.
La delegación, compuesta íntegramente por alumnos del Centro Mixto Máximo Gómez Báez, obtuvo cuatro medallas de bronce y dos de plata, una de estas últimas lograda en la asignatura de Química, lo que demuestra la versatilidad del talento juvenil local. Eduardo Navarro Ferrer, subdirector de la institución, destacó el desempeño colectivo y se mostró optimista de cara al futuro: «Estos resultados son un impulso invaluable. Confiamos en que la experiencia adquirida aquí será la base para seguir mejorando en próximos eventos internacionales».
Para los jóvenes premiados, la competencia fue mucho más que un examen de destreza numérica. Javier Ernesto Galindo Nápoles, estudiante del IPVCE y ganador de la presea plateada, confesó la intensidad del desafío: “Fue un reto enorme, pero cada problema resuelto me dio más confianza. Representar a Camagüey en un escenario internacional es un honor que nunca olvidaré”.
En la misma línea, Alejandro Martínez Sánchez, quien recién se gradúa de noveno grado y se alzó con el bronce, puso el acento en el proceso formativo: “Más allá de las medallas, aprendimos a trabajar con disciplina y a confiar en nuestras capacidades. Este triunfo también es de nuestros entrenadores y familiares”.
Detrás de cada resultado hay una historia de sacrificio compartido. Misleydis Nápoles Santiesteban, madre de Javier Galindo, emocionada, expresó: “Ver a mi hijo alcanzar una medalla es la recompensa a tantas noches de estudio. Estoy orgullosa de él y agradecida a los entrenadores que lo guiaron con paciencia y entrega. La familia seguirá alentándolo para dar más resultados a la patria”.
El profesor Osmani Morciego Guevara, quien acumula seis años de experiencia en la preparación olímpica, explicó la clave del éxito: “Estos jóvenes demostraron que con esfuerzo y preparación se pueden lograr grandes metas. La constancia de ellos y el respaldo de las familias fueron determinantes para alcanzar este nivel de competitividad internacional”.
El colectivo escolar del Centro Mixto Máximo Gómez Báez celebró estos lauros como un símbolo del compromiso diario con la formación integral. “Cada logro de los estudiantes reafirma nuestra misión de formar hombres y mujeres de ciencia, capaces de poner en alto el nombre de su tierra”, subrayaron en un comunicado interno.
Camagüey se consolida así en el mapa del conocimiento, demostrando que su juventud no solo resuelve problemas matemáticos, sino que convierte el estudio en una victoria colectiva que ilusiona a toda la provincia. (Texto y foto: Zenia Donet García/Radio Cadena Agramonte)
