La Habana, 6 nov.- La Asociación de Técnicos Azucareros de Cuba (ATAC) resaltó el valor del destacado científico Álvaro Reynoso Valdés, cuya obra cumbre “Ensayo sobre el cultivo de la caña de azúcar”, se hizo célebre mundialmente, la publicaron en diversos idiomas y es considerado el «Padre de la Agricultura Científica de Cuba».
Destacado químico y agrónomo, Doctor en Ciencias, miembro de la Real Academia de Ciencias de Madrid, de la Sociedad Económica de Amigos del País, de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana y del Círculo de Hacendados de la Isla de Cuba, Reynoso Valdés nació el cuatro de de noviembre de 1829 en Alquizar, recordó.
En un comentario exclusivo a la Agencia Cubana de Noticias, mencionó sus estudios especializados en la Universidad de Paris en 1856, donde obtuvo el grado de Doctor en Ciencias, y las demandas nacionalistas de José Antonio Saco y del Conde de Pozos Dulces, favorables a una agricultura científica en Cuba, su vocación profesional se inclinó hacia la Química aplicada al estudio de las plantas y del suelo.
Destacó que de sus investigaciones en España, donde lo nombraron profesor de la Universidad Central de Madrid, le vino el interés por la cría artificial de peces en aguas dulces, y los estudios sobre la existencia de sangre en la orina de personas sometidas a la inhalación de medicamentos anestésicos, que le valieron para ganar en 1854 el premio en Medicina y Cirugía de la Academia de Ciencias de Paris.
Tras regresar a Cuba tras 11 años de ausencia, precisó, recibió el cargo de director del Instituto de Investigaciones Químicas de La Habana, hecho que marcó el inicio de su etapa más fecunda en los descubrimientos en el campo de la agricultura, en particular los estudios relacionados con la caña de azúcar.
Además, dotó de equipos tecnológicos modernos a esa institución, cuando importó desde Francia con sus propios recursos para instalar allí el primer espectrómetro que hubo en Cuba.
Debido a los muy escasos recursos oficiales, continuó, dispuso el sacrificio total de su fortuna personal para la investigación de un sistema integral de medidas agrotécnicas que garantizaran el cultivo intensivo de la caña de azúcar, basados en investigaciones sobre las condiciones físicas y químicas de los suelos, la selección de nuevas variedades y el empleo de fertilizantes.
Llamó la atención de que con ese sistema pretendía reducir las áreas de cultivo de la caña, para propiciar la diversificación agrícola y la eliminación gradual de la esclavitud, pues poseía una de las más valiosas bibliotecas de ciencias del país, la que donó a la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana de la cual era Socio de Mérito.
Lamentó que hundido en la mayor pobreza y abandono, Reynoso Valdés falleció en La Habana el 11 de agosto de 1888, a los 59 años, pero sus aportes en disímiles campos del saber lo ubican entre las glorias de la ciencia cubana de todos los tiempos.
Tanto es así que en su homenaje quedó establecido el 4 de Noviembre como Día de la Caña de Azúcar en Cuba, mediante un publicado en la Gaceta Oficial de la República el 5 de Enero de 1956. (Texto y foto: ACN)
