La Habana, 3 jun.- El ungüento medicinal natural, único de su tipo en Cuba, recién abrió las posibilidades de la inserción como tratamiento médico a nivel institucional de fármacos elaborados con productos de la colmena de la abeja de la tierra, cuyos componentes atesoran en el país una larga y popular historia de más de 500 años por sus beneficios curativos.
La Doctora en Ciencias Leydi Fonte Carballo, profesora e investigadora de la provincia de Matanzas, declaró en exclusiva a la Agencia Cubana de Noticias que el nuevo medicamento en forma de crema, está elaborado con mieles, cerumen y extracto etanólico de propóleos de las abejas Melipona beecheii Bennett, además de aceite de oliva comercial.
Argumentó que en el Cuadro Básico de Productos Naturales de Cuba se encuentran registrados varios preparados api-fármacos, como el Abexol, Asmacán, Hipolip II, y Propolina tintura, además del aporte de la empresa APICUBA con complementos nutricionales con empleo de la miel de abejas como hilo conductor, en la obtención del Propomiel, el Panmiel, Apiasmín y el Propoforte.
Pero estos renglones son obtenidos de la especie de abejas Apis mellifera, sin embargo el mercado cubano adolece de productos de la meliponicultura, es decir procedentes de la abeja autóctona o nativa, sin aguijón, que puede ser criada en entornos poblados y con atributos medicinales reconocidos por siglos.
Fonte Carballo trabajo durante 12 años en el laboratorio de Biotecnología de la Estación Experimental de Pastos y Forrajes Indio Hatuey, de conjunto con la Universidad Agraria de La Habana , donde estudió las actividades biológicas (antimicrobiana y antioxidante) in vitro de productos naturales como el propóleos y la miel de esta especie.
Desde allí nació el germen de lo que es ahora el proyecto titulado Potencialidades del ungüento medicinal natural (UMN), como tratamiento alternativo para la mejora del cuadro de salud, un programa institucional aprobado por la Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas.
Explicó la especialista que el UMN se aplicará en el municipio matancero de Colón, para su uso tópico en especialidades como dermatología, ortopedia, cirugía, y angiología, cuyas prevalencias fueron valoradas por el proyecto durante el año 2025.
Citó de ejemplo a los padecimientos dermatológicos, porque de acuerdo con las propiedades antiinflamatorias y emolientes del ungüento, podrá aplicarse para combatir el acné; o en el caso de la escabiosis como tratamiento alternativo para la irritación producida por esta enfermedad.
Con anterioridad, en diciembre de 2025 la profesora e Investigadora de la Filial de Ciencias Médicas de Colón, en Matanzas, mostró en la provincia de Cienfuegos los avances en la aplicación de este ungüento contra las quemaduras, forúnculos, heridas cutáneas, hemorroides, escaras en la piel, según un reporte de sitio digital de Radio Ciudad del Mar.
Durante ese encuentro con el Grupo de Mujeres Meliponicultoras de Cuba, -al que pertenece Fonte Carballo-, expuso imágenes y testimonios de los probados efectos del medicamento en pacientes aquejados.
Para beneplácito de la Dr.C. su proyecto recién obtuvo Premio Relevante en el Fórum de Ciencia y Técnica del hospital Dr. Mario Muñoz Monroy de esa localidad matancera.
A pesar de su modestia, la especialista se siente orgullosa por los logros de su equipo, así como de este primer paso para incluir al medicamento de forma oficial en el cuadro básico del sector de salud.
Como autora principal del proyecto confesó que en la actualidad el ungüento se obtiene de forma artesanal, por lo cual para llevarlo a una producción a escala industrial se necesitaría de muchas voluntades y decisores a nivel de gobierno y de las instituciones implicadas en su obtención.
Abundó que el plan abarcará tres años con tres etapas que van desde la caracterización de la situación actual del municipio de Colón, así como el establecimiento de la línea base de trabajo investigativo y el fomento de capacidades de los recursos humanos involucrados en la investigación.
En un segundo periodo evaluarán las condiciones higiénico-sanitarias del meliponario proveedor de los productos naturales y del potencial del ungüento medicinal natural como tratamiento alternativo en los pacientes en estudio.
Mientras en la última etapa se enfocará en la articulación multiactoral entre la filial, la entidad hospitalaria y el área de salud en función de la mejora del cuadro de salud de la población del territorio estudiado.
Abundó la experta que esta iniciativa potencia la línea estratégica de Medicina Natural y Tradicional, definida para la investigación e innovación por los ministerios de Salud Pública y el de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba.
Según investigadores cubanos, la abeja melipona fue traída a Cuba desde Yucatán por los colonizadores españoles en 1517, y mantiene su desarrollo con el empuje de hombres y mujeres aficionados a la meliponicultura. (Texto y foto: ACN)
