EE.UU, 26 abr.- La guerra con Irán ha costado a Estados Unidos no solo miles de millones de dólares, sino también “una gran parte de su arsenal de armas de precisión y las más caras”, dijo el sábado el periódico israelí Maariv en un informe basándose en un análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, inglés).
En 40 días de ataques masivos contra suelo iraní a partir del 28 de febrero, el Pentágono empleó miles de misiles de crucero, misiles interceptores y sistemas interceptores avanzados, superando con creces las estimaciones iniciales, según el estudio.
Entre los arsenales particularmente afectados están algunos de los pilares principales del sistema estadounidense de defensa aérea y antimisiles: misiles de crucero Tomahawk, misiles interceptores Patriot, sistemas THAAD y misiles SM-3 y SM-6, por valor de miles de millones, señala el estudio citado por Maariv.
A esas pérdidas, se suman los daños en costosas instalaciones de radar e infraestructura de bases militares estadounidenses en Oriente Medio como resultado de las oleadas iraníes de represalia con misiles y drones.
El 19 de marzo, Irán logró lo que ningún país había hecho antes al atacar con éxito la joya de la Fuerza Aérea estadounidense, el caza furtivo F-35 Lightning II, utilizando el sistema guiado por infrarrojos Mayid en el centro de la nación persa. A ello se suman daños o destrucción de otras aeronaves, casi una decena según los reportes iraníes, y decenas de drones avanzados.
Según el informe, el costo de cada lanzamiento individual muestra la magnitud del gasto. Se estima que el misil Tomahawk cuesta alrededor de 2.6 millones de dólares, el misil SM-3 unos 28.7 millones de dólares, el SM-6 unos 5.3 millones de dólares, el THAAD unos 15.5 millones de dólares y el misil Patriot unos 3.9 millones de dólares.
El análisis calcula que Estados Unidos utilizó más de 850 misiles Tomahawk durante los ataques contra Irán.
Añade que reabastecer las reservas misilísticas de EE.UU. tomaría unos cuatro años. Si a estos costos se suman miles de lanzamientos en tan solo unas semanas, el gasto asciende a miles de millones de dólares en un período de tiempo muy corto, subrayó el diario Maariv.
Otro factor que complica la situación para Washington es que los aliados y socios de Estados Unidos, incluidos Ucrania y los países de Medio Oriente, también dependen de las mismas reservas de armas estadounidenses. (Texto y Foto: Cubadebate)
