Fernández de Cossío: “Si EE. UU. reduce la presión, las transformaciones en Cuba pueden llegar muy lejos”

EE.UU, 29 sep.- El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, confirmó a Bloomberg Podcast que Cuba y Estados Unidos mantienen comunicaciones y han celebrado encuentros, aunque aseguró que La Habana no aprecia avances mientras Washington continúe imponiendo nuevas sanciones.

“Continuamos teniendo comunicaciones y estamos dispuestos a reunirnos. Nos hemos reunido de vez en cuando”, afirmó. Explicó que ambas partes han acordado mantener discreción sobre esos contactos.

Sin embargo, marcó una diferencia entre mantener conversaciones y conseguir resultados: “No vemos progreso”, dijo, argumentando que mientras Estados Unidos siga aplicando “nuevas medidas, nuevas presiones y nuevas sanciones” resulta difícil hablar de avances.

Soberanía y relaciones con Washington

Fernández de Cossío rechazó las declaraciones estadounidenses sobre un cambio político en Cuba y defendió el derecho del país a decidir su sistema político.

Su respuesta fue directa: “Cuba no está pidiendo un cambio de régimen en Estados Unidos”.

A pesar de las diferencias, enumeró áreas donde considera posible la cooperación bilateral: lucha contra el narcotráfico, terrorismo y crimen organizado, además de investigación científica e intercambios académicos.

También dejó un mensaje claro: Cuba está abierta a una mayor participación empresarial estadounidense.

“Damos la bienvenida a los negocios estadounidenses en Cuba”, afirmó.

Según el viceministro, el problema no sería una mayor presencia económica de Estados Unidos, sino que esa relación implicara excluir a otros socios internacionales.

“Queremos relacionarnos con todo el mundo, no con un país, no con una nación”, señaló.

Fernández de Cossío sostuvo además que Cuba no quiere depender ni ser dominada por ninguna potencia: “No queremos ser dominados por ningún otro país”.

Dos o tres horas de electricidad al día

Uno de los momentos más contundentes de la entrevista llegó cuando describió las condiciones de vida provocadas por la crisis energética.

Según Fernández de Cossío, durante los últimos ocho o nueve meses la población cubana ha vivido con aproximadamente tres horas diarias de electricidad, y en ocasiones apenas dos.

El entrevistador le preguntó si esa realidad también lo afectaba personalmente.

“Por supuesto”, respondió.

Contó que mientras se encontraba fuera de Cuba hablaba diariamente con su esposa para conocer cuándo había llegado la electricidad. En una ocasión fue entre el mediodía y las tres de la tarde; otro día, entre las tres y las seis de la madrugada.

“¿Qué haces cuando la electricidad llega de tres de la mañana a seis de la mañana?”, preguntó.

Incluso relató que durante algunos días del verano llegaron a disponer de cinco o seis horas de servicio eléctrico: “No sabíamos qué hacer con ella porque no estamos acostumbrados”.

La falta prolongada de electricidad, explicó, ha reducido incluso la utilidad de los refrigeradores porque resulta imposible conservar adecuadamente los alimentos.

“Salgo de casa sin electricidad. Regreso sin electricidad. Salgo de casa sin agua corriente. Regreso sin agua corriente”, describió.

Y resumió la gravedad de esa situación con otra frase: “Estamos regresando al comienzo del siglo XX”.

Las sanciones

Fernández de Cossío afirmó que Washington ha conseguido intimidar a países y empresas para impedir que suministren combustible y otros productos a Cuba.

Cuando fue interrogado sobre si las dificultades están generando malestar dentro de la población, reconoció abiertamente que sí.

“La gente está molesta. La gente está irritada”, afirmó.

Reformas económicas: “Estamos tratando de cambiar”

Fernández de Cossío vinculó precisamente ese malestar con la necesidad de transformar la economía.

“Estamos tratando de ser innovadores, de cambiar”, declaró.
Explicó que Cuba está intentando avanzar hacia terrenos económicos donde no tiene experiencia previa, buscando soluciones en medio de una situación que calificó de incierta.

Reconoció, además, que no existe garantía de éxito: “Tenemos esperanza. No tenemos claro si podremos hacerlo”.

El vicecanciller aseguró que mantener la presión estadounidense dificultaría considerablemente esas reformas.

Pero planteó también el escenario contrario:

“Si Estados Unidos reduce la cantidad de presión, entonces esas transformaciones en Cuba pueden llegar muy lejos y convertirse verdaderamente en irreversibles, que es nuestro objetivo”.

Esta declaración coloca las transformaciones económicas internas como uno de los puntos centrales de su mensaje: el Gobierno cubano busca cambios, pero sostiene que las sanciones limitan las posibilidades de llevarlos adelante.

¿Puede terminar la crisis en una mesa de negociación?

La entrevista terminó con una pregunta directa: ¿podría resolverse la actual confrontación entre Cuba y Estados Unidos mediante una negociación?

Fernández de Cossío respondió: “Lo recibiríamos con satisfacción”.

Aclaró que no puede predecir cuál será la actitud del Gobierno estadounidense, pero sostuvo que Cuba estaría dispuesta a aceptar el resultado propio de una negociación real, incluso aunque estuviera lejos de todas sus aspiraciones.

“Eso es negociar”, afirmó.

Y habló desde su experiencia diplomática: “Trabajé muchos años en Naciones Unidas y he participado en otras negociaciones con Estados Unidos. Así es como terminan las negociaciones”. (Texto y Foto: Cubadebate)

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