Guerra de todos contra todos: ¿cómo se podría llevar la paz a Oriente Medio?

Moscú, 5 ago.- En un artículo publicado en Responsible Statecraft, el politólogo Paul R. Pillar analiza las semejanzas entre el conflicto actual en Oriente Medio y la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), que abarcó a casi todos los países de Europa.

Para describir el conflicto actual en Oriente Medio, el experto en geopolítica utiliza el término «guerra de todos contra todos». Emplea de forma deliberada esta expresión, acuñada por el filósofo inglés Thomas Hobbes, contemporáneo de la Guerra de los Treinta Años.

En la actualidad, el conflicto ha alcanzado, en mayor o menor medida, a los siguientes países de la región: Irán, Irak, Siria, Israel, Líbano, Palestina, Jordania, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Baréin, Omán, Arabia Saudita, Yemen, Egipto, Azerbaiyán y Turquía.

Además, en el centro de la Guerra de los Treinta Años se encontraba un enfrentamiento religioso, que se manifestaba en la lucha de los países protestantes contra los católicos. El conflicto contemporáneo en Oriente Medio también posee una dimensión religiosa y representa la confrontación entre chiíes, suníes, judíos y cristianos.

Finalmente, tanto la Guerra de los Treinta Años como el conflicto en Oriente Medio se caracterizaron por la intervención activa de las grandes potencias: en el primer caso, Francia y Suecia, y en el segundo, los EE.UU.

Lecciones de historia

Pillar considera que el estudio de la experiencia de la Guerra de los Treinta Años permite extraer conclusiones que resultarían útiles en el contexto de la resolución del conflicto actual. Así, subraya que la intervención de las grandes potencias no hizo más que prolongar el enfrentamiento y el sufrimiento.

Asimismo, sostiene que el establecimiento de una hegemonía, en el marco de la cual los EE.UU. u otro país obliguen a todos los demás a someterse a sus normas y leyes, tampoco constituye una salida a la situación actual. La victoria absoluta de un grupo sobre otro tampoco conducirá a la tan anhelada estabilidad en la región.

El analista considera que la única manera de detener el conflicto es que todas las partes respeten los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas, entre los cuales destacan los principios de igualdad soberana y de soberanía nacional de los países, que tienen su origen en la Paz de Westfalia, la cual puso fin a la Guerra de los Treinta Años.

La paz prevalecerá en Oriente Medio únicamente cuando los países regresen al pleno cumplimiento de los principios de la Carta de la ONU, concluyó el experto. (Texto y foto: RT)

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