En 1868 marchó a la guerra, pero por su extrema juventud fue devuelto a su padre. En 1895 cooperó en la brigada de Antonio Maceo. En 1896 se incorporó al lado de Juan de León y luego junto a su amigo Demetrio Castillo. Carlos Manuel de Céspedes le ofreció la tenencia de Gobierno de Sagua de Tánamo, luego desempeñó la de Bayamo y también la de Santiago de Cuba. Fue representante a la Asamblea de la Yaya y laboró en la Asamblea de Santa Cruz. En la República se desempeñó como político cabal y preocupado por los problemas de los veteranos.
