El 23 de septiembre de 1876, el general Vicente García llevó a cabo una de las operaciones más gloriosas en la Guerra de los Diez Años (1868-1878): La toma de su ciudad natal, Victoria de Las Tunas, en el oriente cubano, considerada por los españoles bastión inexpugnable. Después de ocho horas de duro combate logró la rendición del fuerte bastión español, que ante el empuje del machete mambí, depuso las armas. Con aquella acción, los patriotas asestan un rudo golpe a los colonialistas españoles y obtienen un triunfo político-militar que repercutiría de manera alentadora en los campos insurrectos.
