El destacado pianista, compositor y profesor holandés Hubert de Blanck viajó por primera vez a Cuba en 1882, y al año siguiente se estableció definitivamente en la Isla. En esta fecha de 1885 fundó el conservatorio que identificó inicialmente con su apellido, y posteriormente como el Conservatorio Nacional de Música y Declamación, el primero de ese tipo organizado metodológicamente en Cuba.
