Como continuidad de aquel diario fundado por Céspedes en Bayamo liberada en 1868, resurge “El Cubano Libre”, esta vez bajo la iniciativa de Maceo. Consciente estaba el Titán de Bronce de su importancia como instrumento ideológico en la lucha liberadora. En carta a Mariano Corona Ferrer, director del periódico, el Héroe de Peralejo le señaló: «Bien, muy bien. Siga usted así. El Cubano Libre es un cuerpo de ejército compuesto de 12 columnas que se bate, se bate bien, diariamente, por la causa de Cuba. Los españoles darían algo por darle una carga. Mucho ojo y aprieten».
