1896 – Victoria de Saratoga

Toda la noche se mantuvo el fuego de las guerrillas a la columna sitiada de Jiménez Castellanos. A las seis de la mañana, cuando el General en Jefe con el grueso de sus hombres marcha en dirección del enemigo, se le informa que una columna española de aproximadamente 1 000 efectivos reforzó antes de las primeras luces. La fuerza mayor para enfrentarla al enemigo es la de caballería. Sin embargo, inexplicablemente, y después de recibir a Gómez con un fuego vivo, emprende la retirada por el camino real. Son 3 000 contra 450 y abandonan el campo de batalla vertiginosamente. Gómez envía tras de los huidizos una veintena de hombres para que los tiroteen hasta la misma ciudad agramontina si es posible.

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