En la huelga de presos políticos, en el Castillo del Príncipe, el Frente Cívico de Mujeres Martianas mantuvo desde los primeros instantes su constante atención a los reclusos, que inmóviles en sus catres sólo beberían agua mineral La Cotorra, que las diligentes mujeres hacían llegar al reclusorio. También se las agenciaron para organizar una manifestación en la calle Galiano en apoyo a quienes protestaban por el régimen de terror implantado en el presidio de Isla de Pinos.
