El 7 de agosto de 1959 Cuba desmiente por intermedio del canciller Raúl Roa, un infundio aparecido en El Diario de Nueva York, libelo dirigido por un agente del dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo y militante de una organización contrarrevolucionaria, según el cual el Gobierno Revolucionario había solicitado un préstamo de 300 millones de dólares a instituciones bancarias de Wall Street a cambio de lo cual se convocaría a elecciones en un plazo de 18 meses.
