El comandante Ernesto Che Guevara viaja a la isla de Brioni, donde se entrevista con Josip Broz, conocido como Tito, presidente de Yugoslavia, el 17 de agosto de 1959 como parte del periplo que realiza por países de Asia y Europa, en misión económica y de buena voluntad. Acerca de ese encuentro escribe el Che: «El Mariscal Tito nos impresionó por varias razones: primero, por su popularidad inmensa sólo comparable a las de Nasser en Egipto y a la de nuestro Fidel; segundo, por su sencillez de hombre de pueblo sin altanería y con un amplio espíritu fraterno; tercero, por lo documentado que está él, así como sus consejeros y otros miembros del gobierno, de la situación cubana y de los peligros que corre esta Revolución…»
