El carácter democrático, nacionalista y antimperialista de la Revolución Cubana despertó la hostilidad de la administración de Ike Eisenhower y le llevó a decretar el bloqueo comercial y económico contra Cuba, un país que dependía en un 80 por ciento del mercado norteamericano. Y esos polvos han traído estos lodos: Ley Torricelli y Ley Helms-Burton. Nueve presidentes han transitado por la misma política y no han logrado doblegar a un país que es dueño de su propio destino.
