En el I Congreso Nacional de la Educación Rural celebrado en agosto del año anterior, se había propuesto la creación de 10 000 aulas rurales para dar empleo a 5 000 maestros, medida que después fue promulgada como la Ley 561. El Campamento Militar de Columbia y el Cuartel Moncada fueron convertidos en ciudades escolares. Y el vuelco total de la actividad educacional en función de los intereses de los más desposeídos se materializó en este día, con el arribo a la Sierra Maestra de los primeros maestros voluntarios.
