El entonces presidente Fidel Castro denunció en esta fecha el posible ensayo, por Estados Unidos, de armas bacteriológicas y virales contra Cuba como nueva modalidad en la larga relación de agresiones en su intento de derrocar a la Revolución Cubana. Decía entonces el líder de la Revolución: «Se ha tomado en consideración la probabilidad de que el imperialismo está intentando o ensayando el uso de una nueva modalidad de agresión más brutal e inhumana: el uso de armas bacteriológicas o virales contra nuestra economía y nuestro pueblo».
