Romárico Cordero Garcés fue un destacado líder campesino cubano. Sus luchas por las demandas económicas y sociales del campesinado se inician en los años 30. Primero se distinguió como dirigente campesino en las Vegas de Casanova y más tarde como presidente de la Federación Campesina de Oriente y de la Asociación Nacional Campesina. En 1939 fue elegido miembro del Comité Nacional del Partido Comunista y en 1940, delegado a la Asamblea Constituyente, logrando que la Constitución proscribiera el latifundio. Romárico no cejó en su empeño, que sólo se hizo realidad con el triunfo de la Revolución en 1959.
