El 19 de septiembre de 1994 el Consejo de Estado de la República de Cuba promulga el Decreto No. 191, que establece los llamados «mercados agropecuarios» sobre la base de la venta libre de los excedentes productivos de los pequeños agricultores, cooperativistas, granjeros, etcétera. A estos mercados podían concurrir, además de los productores antes citados, empresas y granjas estatales, las empresas presupuestadas y personas que tuvieran áreas de autoabastecimiento, además de las granjas del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT).
