La flota norteamericana y su aviación ubicadas en el Golfo Arábigo lanzaron este día de 1996 veintisiete misiles cruceros contra objetivos seleccionados, entre estos varias estaciones de radares. Los ataques se lanzaron tanto con misiles Tomahawk como con convencionales y sus objetivos eran puestos de la defensa iraquí. Catorce misiles Tomahawk se lanzaron desde el destructor USS Laboon y el crucero Shiloh, en tanto que el resto de los proyectiles fueron disparados por bombarderos B-52. El entonces presidente estadounidense William Clinton argumentó que se trata de una represalia por las acciones militares iraquíes registradas días antes en la localidad de Arbil, una de las principales localidades donde se lleva a cabo el programa de ayuda a la población supervisado por la Organización de Naciones Unidas, basado en una resolución del Consejo de Seguridad que permite a Iraq vender petróleo a cambio de alimentos y medicinas, en la norteña región del kurdistán. El ataque de casi una hora causó cinco muertos y 19 heridos entre militares y civiles.
