Tras decretar el Estado de sitio el día anterior que ocasionó la muerte de entre 20 a 30 personas, el entonces presidente argentino Fernando de la Rúa renunció al poder bajo una enorme presión popular en medio de una crisis social, económica e institucional. Fue el primero en caer -en pocos días- hasta la asunción de Eduardo Duhalde, quien concluyó el mandato para dar paso al mandatario electo Néstor Kirchner.
