Por lo menos 190 personas murieron y más de 1400 resultaron heridas en ataques con bombas en estaciones de trenes de Madrid, el 11 de marzo del 2004 poco después de las siete de la mañana. A esa hora, por la estación de Alcalá de Henares pasaban cuatro trenes que poco más tarde explotaron en las estaciones de Santa Eugenia, El Pozo y Atocha, en el atentado más grave de la Historia de España. Este repudiable acto de barbarie fue perpetrado por fundamentalistas islámicos pertenecientes a la red Al-Qaeda, que se atribuyeron la voladura de estos trenes cargados de pasaje en la capital ibérica.
