La tropa del Ejército Mambí al mando del general Máximo Gómez se enfrentó con 400 jinetes a una fuerza española de más de mil 500 hombres, causándoles 100 muertos. El combate se inició a las tres de tarde y duró hasta entrada la noche, luego de la derrota, los españoles tuvieron que refugiarse en la ciudad de Puerto Príncipe. Los mambises por su parte solo tuvieron cuatro muertos y ocho heridos. La importancia de esta acción estriba en que puso de manifiesto las dotes militares de Gómez, que efectuó constantes movimientos con sus soldados, lo que le permitió derrotar al enemigo.