Camagüey, Salud, Enfermería, sindicato, trabajadores, Conferencia

María Amelia Denis: ejemplo de enfermera y dirigente sindical


Por Gladys Dailyn Morera Cordero/Radio Cadena Agramonte.

Para los niños, padres y familiares que han asistido en los últimos cinco años a la consulta de Ozonoterapia en el policlínico de especialidades del Hospital Pediátrico Eduardo Agramonte Piña, de Camagüey, es imposible no reconocer en cualquier espacio la sonrisa y la voz de la Licenciada en Enfermería María Amelia Denis Martínez.

Con 38 años dedicados a la profesión en ese centro asistencial asegura que las claves para una atención esmerada y de calidad es la consagración al trabajo, y es el cariño de los infantes su mayor recompensa.

“Entrego siempre mi mejor sonrisa para que no sientan miedo por la inyección, o al proceder que realizo, y verlos con una flor para mí, o que bailen y me canten me motiva a levantarme cada mañana”.

Así es ella, diáfana, elocuente, positiva y con sobradas razones para representar a los trabajadores del Sindicato de la Salud como delegada directa de la provincia a la II Conferencia Nacional de ese gremio, prevista para los días 8 y 9 de diciembre.

No es de extrañar su elección, no solo por sus dotes como cuadro sindical -reconocidos por todos sus compañeros-, sino porque sabe de los desvelos, la dedicación y las horas de cansancio que implican la labor asistencial en el sector de la Medicina, sentimientos que vivió con mucho compromiso durante 27 años como enfermera de la sala  de terapia intensiva en el hospital pediátrico agramontino.

“Sé la importancia de preservar la sensibilidad humana que caracteriza a los médicos cubanos. Por eso es necesario preparar a las nuevas generaciones y mejorar las condiciones de trabajo de los profesionales de la salud, y hoy, precisamente, son esos algunos de los planteamientos que llevamos a la cita”, agregó la líder sindical con 15 años en esa función.

Muchos son los motivos para creer que sí se puede:  “El esfuerzo del día a día, el amor por lo que hago, el trabajo sostenido”, y con esa misma claridad encuentra respuestas en la atención al hombre de manera diferenciada, en escuchar cada problema y estar cerca de ellos.

A sus 57 años María Amelia comparte la certeza de que el apoyo familiar es determinante, pues gracias a su madre, a su hijo y sus nietos está siempre al frente de las tareas, pero es una mujer como todas, guerrera por excelencia, que lleva en su interior la dualidad de cumplir el deber tanto en el hogar como en el trabajo.

Ella es orgullo de la Medicina cubana, y aunque hoy muchos de sus colegas la reconocen, no por su nombre sino como “Sindicato”, por su constante gestión sindical, sabe que no solo está en el corazón de los trabajadores de su colectivo laboral, sino también en el de muchos padres y pequeños pacientes, en los que ha dejado una huella imborrable de amor y esperanza. (Foto: Cortesía de la entrevistada)


En esta categoría

Comentarios


Tu dirección de correo no será publicada *