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Marco Rubio, Grupo de Lima, política estadounidense

¿Nuevo Grupo de Lima? Las mentiras de Mr. Rubio XI


EE.UU, 30 ago.- En el 2017, también en agosto, el gobierno de la primera administración Trump concibió la creación de un engendro anti venezolano que le llamó Grupo de Lima, al realizar la solemne ceremonia de creación en el Palacio de Torre Tagle, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú, en la capital peruana. 

Pues resulta que ahora Mr. Rubio no ha tenido mejor idea que reciclar este proyecto buscando, con nuevos pretextos, ya sabemos, el enfrentamiento al narcotráfico, otra entente regional contra la revolución bolivariana.

Una breve historia nos recuerda que el Grupo de Lima quedó en la nada, aunque formalmente sigue existiendo, ni en los pasillos de las cancillerías de los países involucrados se acuerdan del esperpento. 

El propósito de abrazar al disparatado proyecto del auto titulado presidente Guaidó, fue la motivación formal esgrimida por los diversos gobiernos que integraron el Grupo. Poco después todos siguieron su propia deriva, siendo significativo el del gobierno anfitrión, comandado en ese agosto del 2017 por Pedro Pablo Kuczynski, quien ve transcurrir sus días de vida en cautiverio domiciliario por corrupto.

Grupo de Lima 2.0

En la última reunión de gabinete de Trump, en modo show para la TV, Mr. Rubio celebró que está conformándose una coalición regional, para “poner orden en materia de enfrentamiento al narcotráfico”, con la mira puesta en el inexistente Cártel de los Soles y su “jefe” Maduro.

Pero veamos quienes integran la nueva versión del Grupo de Lima 2.0. En primer lugar, los países que asumen como cierto la fábula del mencionado cártel venezolano, por orden de aparición están Ecuador, Paraguay y Argentina.

La gran pregunta que surge de sopetón es con qué moral estos tres gobiernos latinoamericanos, se erigen como abanderados de la lucha contra los narcos y su prima cercana, la corrupción.

Ecuador es probablemente el peor parado en esta materia. Aquí sí operan carteles de la droga, aquí su mandatario específicamente su familia, la más rica del país, quedó envuelta en una revelación sobre operaciones de envío masivo de drogas en contenedores de banano, sobre todo a Europa, mediante la Noboa Trading Co.

Es cierto que Daniel Noboa, el presidente, niega su relación con estas exportaciones, e incluso gestiona con alto perfil mediático acciones contra el narcotráfico, aunque analistas suspicaces lo asocian a sus intentos de eliminar la competencia en este lucrativo negocio de la Trading Co.

También el caso de Paraguay, aunque menos conocido  para la media de la opinión pública, en efecto tiene mucho que explicar dado lo que allí todo el mundo sabe, el férreo control que ejerce el ex presidente Horacio Cartes sobre el actual mandatario Santiago Peña, en tanto jefe del oficialista Partido Colorado.

De Cartes se pueden decir muchas cosas, siendo relevante por caso las denuncias que se generaron cuando era el mandatario del país, entre el 2013 y el 2018, sindicado como el mayor contrabandista de Suramérica. En el 2019, la operación "A ultranza PY" reveló nexos del narcotráfico con políticos, incluido el entorno de Cartes,  siendo sancionado este último por EEUU tres años después, dado su apoyo al narco negocio con grupos como el Comando Vermelho, de origen brasileño y al clan Insfrán.

A Peña, siendo fiel a su jefe y padrino político, se le acusa de tolerar operaciones de narcotráfico en las zonas fronterizas con Brasil, donde actúa sin pudor ni vigilancia el cártel denominado Primer Comando de la Capital, que habiéndose iniciado en los años 90 en Rio de Janeiro, hoy en día tiene alcance global, con presencia en Europa y Estados Unidos.

El caso de Javier Milei, el mandatario libertario de Argentina, cualquier epíteto que aluda a su falta de ética quedaría superado por la realidad. Las denuncias de corrupción se acumulan en los 20 meses de mandato, sumando no menos de 9 publicitadas. Por algo el 85% de los argentinos creen que la corrupción de alto nivel se genera desde la Casa Rosada, donde están las oficinas de Milei.

La corrupción en el gobierno del hombre de la motosierra va desde el desvío de recursos públicos, destinados a la atención a discapacitados y otros segmentos poblaciones, pasando por el famoso escándalo, por las peores razones, de la criptomoneda LIBRA,(cryptocurrency scandal) que especialistas lo asocian a una probable operación de lavado de dinero, proveniente ¿de dónde? pregunta casi retórica si las hay, a tenor de cual negocio es el principal depositario de ese tipo de lavandería.

Visto en perspectivas, la sumatoria de eventos relacionados con el narcotráfico, de los prominentes miembros del Grupo de Lima 2.0 empequeñecen las ambiguas acusaciones contra el liderazgo chavista. Así es, Mr. Rubio parece tener los socios que se merece, para entenderse mejor. Esta historia se pone cada vez más interesante. 

A la luz del rollo formado por Mr. Rubio con el Cártel de los Soles, el presidente colombiano Gustavo Petro, insistió que no hay pruebas del tal Cártel, y por el contrario reveló la existencia de grupos que se agrupan en la llamada Junta del Narcotráfico, integrado por disimiles bandas de pequeño porte muy bien articuladas, que extienden su negocio de opioides a territorio estadounidense, y curiosamente no aparecen en los radares de los us navy.

Además, dichos radares es muy poco probable que visualicen algo de peso en el Caribe; informes de la DEA y de las NNUU aseguran que el 85% del flujo de drogas hacia EEUU circula por el océano Pacifico; entonces, ¿para qué enviar una costosa expedición aeronaval a otro lado? Mr. Rubio tendrá que afilar bien el lápiz para explicar tamaña inconsistencia.

También hay un lado dígase que doméstico, de lo que ocurre tras bambalinas en EEUU. Expertos sugieren que la presentación ahora de esta causa de alarma bélica, contra Venezuela, es útil para influir y justificar un incremento del presupuesto de defensa del año fiscal 2026, que debería comenzar a ejecutarse el próximo 1ero de octubre.

Sobre este presupuesto hay mucha tela por donde cortar. Mientras que Trump propuso alrededor de 848 mil millones de usd, con énfasis en gastos de seguridad nacional (política antinmigrantes y contra los narcos), los demócratas presionan por bajar esos gastos. Legisladores republicanos por su lado, exigen que estos sumen no menos de un billón de usd. En el medio de la puja, el aspirante al Nobel de la paz, Trump el pacificador, como sus admiradores le dicen.

Y en esta polvareda aparece otro sospechoso habitual. Según la jurisdicción imperial, las operaciones en el Caribe están bajo el control del Comando Sur. ¿Y dónde queda el tal Comando?, en un distrito del sur de la Florida cuyo flamante representante en el Congreso es Carlos Giménez; si, representante en el lugar donde está el mencionado debate sobre el presupuesto. ¿Cuánto espera embolsillarse Giménez con un presupuesto injustificadamente aumentado, para un “local” de su distrito? Saque ud. sus propias conclusiones.

Volviendo sobre el ya famoso despliegue/repliegue del destacamento naval anti Venezuela, prácticamente todos los días aparecen supuestas pruebas en medios de prensa sobre los movimientos de barcos, submarinos nucleares y otros artefactos, nunca confirmados concretamente o tal vez a medias, como cuando portavoces de la armada afirman que habrá movimientos, sin precisar el destino venezolano. 

A estas alturas sí hay una evidencia. Más allá de que se materialice la operación naval anti venezolana, que obviamente hay que asumir como muy posible, lo cierto es que Mr. Rubio comanda una extraordinaria operación de propaganda, como se ha dicho, para amedrantar a los bolivarianos, influir en los debates congresionales en su país y de paso, mostrar que de algo sirve estar en los cargos que hoy ocupa.

En ocasiones como esta, cuando se cierne sobre Venezuela una amenaza guerrerista, siempre es bueno recordar conclusiones que la gente saca, y que sirven para entender el nivel de descalabro del hegemón. A propósito de las invasiones estadounidenses, en particular en Afganistán, hay una muy emblemática que reza: EEUU necesitó 20 años, billones de usd, miles de muertos, civiles incluidos y 4 presidentes para remplazar a los talibanes por ¡los talibanes! (Texto y Foto: Cubasí)


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