
Brasilia, 31 ene.- Ante las nuevas agresiones de Estados Unidos contra Cuba, el reconocido intelectual y teólogo brasileño Frei Betto considera hoy la solidaridad con la isla como un acto de justicia y apoyo a un país hermano.
Pero, además, estima que respaldar a la nación antillana significa una defensa activa de los principios de soberanía, igualdad y no injerencia que deben regir el orden internacional. “Es un paso necesario para construir un mundo más justo y multipolar”.
Frei Betto respondió a preguntas de Prensa Latina a raíz de la orden ejecutiva firmada el pasado jueves por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra Cuba, la cual representa otro episodio del diferendo histórico entre los dos países, uno empeñado en dominar y el otro en ser libre y soberano.
Ese documento declara una emergencia nacional vinculada con el territorio caribeño y establece un proceso de imposición de aranceles a los países que le vendan o suministren petróleo, como otra forma de arreciar el bloqueo económico, comercial y financiero de más de 60 años.
EE.UU. CON POLÍTICA EXTERIOR UNILATERAL Y DE PRESIÓN MÁXIMA
Frei Betto trazó una radiografía crítica de la política exterior estadounidense hacia América Latina y el Caribe, marcada, según advirtió, por el unilateralismo, la coerción y el castigo económico.
Al mismo tiempo, subrayó que el momento exige redoblar el acompañamiento internacional a Cuba, como gesto de apoyo a un país asediado y defensa concreta de la soberanía, la autodeterminación y la integración regional en un escenario global cada vez más tenso.
Desde su punto de vista, las nuevas medidas de Trump pueden inhibir a algunos países a continuar negociando con Cuba, lo que podría perjudicar aún más la economía de la isla.
Sin embargo, estimó posible que los integrantes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) no se dejen intimidar, ya que el bloque ha manifestado en repetidas ocasiones el rechazo al bloqueo y el compromiso con la cooperación regional.
La postura de la Celac podría incentivar a sus miembros a mantener o incluso fortalecer los lazos comerciales y de solidaridad con la isla, como una forma de contrarrestar la presión externa y defender los principios de autodeterminación e integración, apuntó.
En ese sentido, el teólogo brasileño recordó que la política exterior de Estados Unidos hacia América Latina y el Caribe bajo la administración Trump se caracteriza por un enfoque unilateral y de presión máxima, particularmente notable en el caso de Cuba con el retroceso en el acercamiento diplomático y el reforzamiento del bloqueo económico, así como en las amenazas y sanciones contra Venezuela y Nicaragua.
Tales acciones fueron recibidas con preocupación por muchos países de la región y organizaciones internacionales, ya que, en lugar de promover la cooperación y el diálogo, tendieron a exacerbar tensiones y dificultar la resolución pacífica de diferencias, sostuvo.
En contraste, subrayó cómo China aboga por las relaciones internacionales basadas en el respeto mutuo, la igualdad y el beneficio recíproco, y apoya el derecho de los pueblos a elegir su propio camino de desarrollo, oponiéndose a cualquier forma de injerencia externa en asuntos internos de los países.
LA IMPORTANCIA TRASCENDENTAL DE LA SOLIDARIDAD
Frente al contexto actual, el intelectual del gigante sudamericano manifestó que la solidaridad con Cuba adquiere una importancia trascendental.
Destacó que, ante las duras y prolongadas medidas coercitivas unilaterales que buscan asfixiar su desarrollo, el pueblo cubano ha demostrado una resistencia ejemplar y un firme compromiso con su soberanía.
Al mismo tiempo, enumeró cuatro motivos por los que es crucial incrementar la solidaridad ahora:
Además de exponer esas razones, Betto se refirió a formas concretas de solidaridad para apoyar a la nación antillana en este momento de renovada agresión estadounidense.